Cabecera

La Praga de Rodolfo II: “De noche, bajo el puente de piedra”

11 de Agosto de 2008

- En la corte de Praga -escribió en una ocasión el embajador de España a su rey- lo extraordinario es cotidiano y a nadie le sorprende.

No sé si ustedes, camaradas lectores, han estado alguna vez en Praga, si han paseado por el puente de Carlos sobre el Moldava, visitado el Castillo, deambulado por el Barrio Viejo y el antiguo guetto judío, donde aún se conserva la sinagoga que según se dice esconde al inmortal Golem y el cementerio que alberga las venerables tumbas de todos esos grandes rabinos. Yo sí, y puedo atestiguar que si además poseen cierta capacidad de abstracción y evocación podrán imaginar perfectamente la ciudad en época pretérritas, sin la marabunta de turistas o vehículos y demás incómodos pero inevitables elementos modernos y discordantes.

Bien, pues desde esta turística ciudad de la vieja Bohemia, entre los siglos XVI y XVII, reinó Rodolfo II, hijo de Maximiliano I y educado en la corte de Felipe II. Su mandato, con residencia en el Castillo de Praga, supuso el empuje definitivo para convertir la ciudad en la llamada capital mágica de Europa. Rodolfo, de carácter abstraído, melancólico y taciturno, descuidó las tareas de Estado en favor de las artes y las ciencias, pero también de la magia y la alquimia. Por la corte deambulaban desde los personajes más válidos en sus áreas, como el astrónomo y matemático Kepler o el pintor Arcimboldo, hasta embaucadores de poca monta que prometían maravillas de todo tipo al crédulo Emperador. Muchos acababan en el foso o languideciendo en las mazmorras, pero valía la pena intentarlo, claro que sí.

Acompañen todo esto con cierta libertad de credo y tolerancia generalizada además de las muchas corrientes cultas provinientes del renacimiento italiano, los lazos con España y la difícil situación con el vecino Imperio otomano y tendrán el escenario ideal para imaginar historias de todo tipo. Y eso fue lo que hizo Leo Perutz, un tristemente olvidado escritor checo de la primera mitad del siglo XX que a buen seguro trataré algo más en un futuro, escribiendo un compendio de relatos interrelacionados en este marco espacio-temporal, desde la época pre-imperial de Rodolfo hasta años después de su muerte, con la Guerra de los 30 años entre católicos y protestantes ya iniciada.

En los diferentes cuentos nos encontramos con narraciones de nobles y de civiles, de de la corte pero también los barrios bajos y las peores tabernuchas. Pasen y vean: dos viejos cómicos judíos y su fantasmal percance en el cementerio, artistas pendencieros que recuerdan al crápula de Caravaggio, extravagantes barones croatas protagonistas de increíbles duelos a medianoche a ritmo de una mortal zarabanda (vaya capítulo, amigos), el venerable rabino Loew:estudioso de la cábala capaz de alterar el orden natural de los acontecimientos con su mágico poder ancestral, alquimistas que huyen a medianoche temiendo por su cuello al verse incapaces de transmutar el plomo en oro, valientes militares al mando de compañías de dragones (tropa habitual en las guerras contra los turcos) que…

Maldita sea, ¿quién puede resistirse a todo esto? ¿Y si además les digo que está escrito a la manera poética y ensoñadora de un cuento de hadas para adultos con constantes referencias a métodos cabalísticos y astrológicos reales, y conjuga impecablemente misticismo, melancolía y humor? Respuesta: nadie, o al menos nadie que deba seguir husmeando en este diario, ¡por todos los diablos!

Ejem, como iba diciendo antes del necesario exabrupto o advertencia, todos los personajes están verdaderamente cuidados, poseen alma y carácter y son capaces de encandilar por un sinfin de motivos, pero no hay duda de que las dos grandes figuras protagonistas, las que siempre están presentes de una u otra forma, son el propio emperador Rodolfo II y el poderoso judío prestamista Mordejai Meisl. El porqué de la extraña relación y los lazos espirituales y materiales que atan a ambas personalidades, provenientes de mundos tan antagónicos, no debe ser desvelado aquí, ya que el devenir de los acontecimientos está supeditado a ello y se podría decir que es la verdadera base del libro al completo.

Así que no se hable más: hagan el favor de abandonar este blog con la mayor presteza y diriíjanse a la librería de segunda mano más cercana, ya que lamentablemente el libro está descatalogado y sin reedición a la vista; o a la biblioteca, donde un servidor lo encontró sin ningún problema. Aunque, demonios, me temo que se ha convertido en un libro de cabecera instantáneo y ahora para conseguirlo me veré obligado a surcar mares y atravesar bosques y montañas cual judío errante. Sólo espero que los astros me sean favorables…

-Pero si se parece a Bernhard Russwurm -dijo el emperador y retrocedió un paso mientras levantaba un brazo-. ¿No es increíble cuánto se parece al Russwurm?

A veces el emperador se asustaba al ver caras desconocidas. Le inquietaban, creía conocer en ellas los rasgos de personas que hacía mucho que habían muerto, personas que según él le perseguían. Al general von Russwurm lo había mandado encarcerlar y fusilar hacía muchos años por haberse batido en duelo, y esta acción, cometida en un arranque de ira, pesaba sobre su conciencia. En cada nuevo rostro Russwurm lo miraba hostil y sarcástico, una y otra vez le vistitaba para amenazarle. (…)

Sin embargo, se parece a Bernhard Russwurm -gritó el emperador. Los dientes le castañeaban-. ¿Quién eres? ¿De dónde eres? ¿Vienes del infierno? (…)

Country Death Song

3 de Agosto de 2008

Hay veces en las que uno repara en algo que de una manera u otra ha estado siempre ahí, al alcance de la mano, y por algún extraño proceso mental jamás fue objeto de la debida atención. Pues bien, hace ya unas pocas semanas que (re)descubrí esta obra magna de lo macabro e insano, una auténtica oda a la desesperación en la que, como ahora veremos, todas las partes se conjuran para dotar a la desgarradora narración de un clímax más que acorde. ¿Han escuchado Frankie Teardrop de Suicide? Esos tipos también lo consiguieron, aunque a su manera bien distinta.

Violent Femmes es una banda clave de los 80 que irrumpió en el panorama musical (dicen que descubiertos por un miembro de Pretenders, esa banda que jamás me hizo la menor gracia) con una arrolladora frescura basada en la acertadísima mezcla de folk-punk atemporal tocada con instrumentos y maneras de abordarlos no muy comunes para semejante escena, como su famoso bajo acústico y ese regustillo a lata en las percusiones. Hasta ahora bien: muy respetables y dignos, aunque sin estar en mi panteón de favoritos.

Pero, amigos, su segundo disco, que estuvo a punto de no publicarse dado que el resto de la banda no compartía las creencias cristianas de su cantante Gordon Gano, está mucho más influenciado por un country extraño y chirriante, por salmos sobre Jesús andando sobre las aguas y todo eso. En ese contexto se en marca, abriendo el disco, esta angustiosa Country Death Song. Basada en un hecho real de nada menos que 1862, narra el descenso a la locura de un granjero en las montañas y de cómo, en el apogeo de la misma, asesina a su propia hija empujándola a un pozo. El hombre acaba sus días ahorcado en su propio granero.

En este punto les aconsejo bajarse el tema en cuestión:

Violent Femmes - Country Death Song

Y echar mano de la letra.

La canción comienza con ese reiterativo bajo acústico (lo único constante en todo el tema) que puede recordar a las propias fiestas en las montañas a las que seguramente alguna vez acudió nuestro protagonista, reforzando así el aura de irrealidad y demencia. En estos dos primeros párrafos se explica por encima la situación del granjero que habla en primera persona: desesperación y polvo en una tierra improductiva que se ve incapaz de trabajar.

La primera ranura por donde se filtra la locura y viene dada por el escalofriante mensaje: “No hay nada más que hacer que sentarse y pensar (…) Comencé a idear maneras para matar a los míosda comienzo al banjo, un símbolo magistral del degradado estado mental de este sujeto, un agudo e inquietante rasgar de cuerdas que ya no le abandonará en toda la canción. Este instrumento lo toca aquí el especialista Tony Trischka y ya el buen Frater Chaovsky advirtió de su estupenda pericia con el mismo.

El granjero escoge a su hija más pequeña y la embauca en mitad de la noche para que le acompañe a explorar las cuevas. “Lo pasaremos muy bien”, dice, y la insta a despedirse: “Dale a tu madre un beso de buenas noches y recuerda que Dios vela”.

Y es cuando llegan a la oscura caverna cuando todos los instrumentos van cayendo a excepción del palpitante bajo y una desquiciada percusión con escobillas que finalmente también desaparece. Nuestro hombre empuja a su hija por un pozo sin fondo. “Gritaba mientras caía, pero nunca escuché el golpe“. ¡BAM! Y ahora el estallido descacharrante en el que un banjo descontrolado acaba por imponerse al barullo en esta espiral descendente a los abismos de la psique humana.

Más tarde todo vuelve a los cauces rítmico-melódicos habituales, pero con la voz de Gano más desgarradora si cabe, expresando la abrumadora culpa y la vergüenza. “No me hables de amantes con el corazón roto. ¿Quieres saber lo que realmente puede desgarrarte? Vuelvo al granero a intentar acabar con este dolor. Vuelvo al granero a colgarme sumido en la vergüenza”. Cuatro notas a modo funerario y acabamos el asunto.

Y aquí termina, amigos míos, una canción redonda de tres tipos que lograron plasmar perfectamente la atmósfera que buscaban, con una estructura de envidiables altibajos emocionales y contando una historia de evidente simpleza argumental pero con la suficiente carga dramática para dar fuelle al conjunto y conseguir que llegue mucho más hondo. Como el aquí firmante, incapaz de quitársela de la cabeza. Y ya van unas cuantas semanas…

Close youre eyes dear, and count to seven.
You know your papa loves you, good children go to heaven.

Guerra Mundial Z: Una historia oral de la Guerra Zombi

1 de Agosto de 2008

Tras mi “sangrienta” adolescencia, cuando las vísceras y los torrentes de hemoglobina estaban a la orden del día, he sido partidario de una fantasía más sofisticada, de un escalofrío sutil y de regusto añejo que se pueda disfrutar como un buen vino, Vincent Price por encima de Bruce Campbell, ya saben. Estas líneas de Emilio Carrere pueden definirlo perfectamente:

Era más de media noche, y aguzaba los sentidos, deseando adivinar algo de lo que ocurría o hubiese acaecido en el interior. Un poeta debe creer en lo increíble, y así no me hubiera sorprendido oír el ruido de cadenas y ser espectador de la auténtica danza macabra. Realmente yo deseaba el milagro o el cuento de brujas, con toda la buena fe de mi fantasía.

No obstante, y como cualquiera que revise este diario puede atestiguar, el zombi, un arquetipo moderno, violento y netamente gore muy apartado de lo que acaban de leer, siempre ha sido mi debilidad. Bien por sus innegable carga metafórica (esa masa hambrienta despojada de humanidad a las puertas del centro comercial) o por sus posibilidades argumentísticas: grupos de resistencia obligados a colaborar bajo una presión insoportable, donde el verdadero rol de cada uno aflora, para bien o para mal, como en una manada de lobos o cualquier otro colectivo jerarquizado de manera primaria. El líder natural, el consejero sensato, el esforzado soldado raso… todos ellos necesarios, pero también las células corruptas o individuos retorcidos cuya demencia, estupidez o su anteposición del provecho particular al común pueden llevar a toda la comunidad a la ruina.

En el libro que aquí nos atañe los planteamientos de George A. Romero o de la fuente real de la hecatombe zombi moderna, el Soy Leyenda del nunca bien ponderado Richard Matheson, son analizados concienzuda y minuciosamente a través de todo el globo terráqueo. La Tercera Guerra Mundial se libra contra un enemigo que no duerme ni necesita suministros, no teme a nada y engrosa sus filas con cada víctima infectada. La reacción de las diferentes naciones es analizada desde el primer brote en China, y de una manera bastante creíble tal y como está el patio. Leer el resto de la entrada »

Las ratas vuelven al barco

21 de Julio de 2008

El reloj de la catedral, con majestuosidad infinita, dejó caer doce distantes campanadas en la transparencia de la noche, y por la abierta ventana entró, envuelto en blanca lumbre, el leve fantasma del pasado.

Con estas estupendas palabras empezaba Emilia Pardo Bazán una fascinante narración gótica sobre frailes y posesiones en plena Galicia (Belcebú es su nombre), de ésas que a mí tanto me gusta saborear. Sin ser un tomazo con título a lo Tristoth o los pesares del vivir de los que me tragaba gustoso (aunque con algo de esfuerzo) en mi sombría adolescencia, sí me retrotransportó a quella época de descubrimientos retro-macabros.

Y por eso mismo, además de la cercanía de la lectura, lo he escogido para reanudar mis actividades: por las propias reminiscencias al pasado y por lo pintoresco, fantástico y anacrónico del panorama que recrea, muy en consonancia con lo que pretendo que sea este maltrecho diario, que ya ha viajado más que la piedra Rosetta o el ataúd de Drácula y el cual abandono y retomo sin cesar.

Los créditos, como muchas otras cosas, están por retocar y perfeccionar, así que aprovecho aquí para agradecer a Emily Bouquet la fabulosa cabecera que pende sobre vuestros ojos cuando estéis leyendo esto.

También a otros dos infatigables artistas de evidente talento, que hicieron diseños varios para este diario. No se sorprendan si sus cabeceras llevan de título El Gabinete de Curiosidades. Era una parte más del cambio, pero finalmente he decidido conservar el nombre anterior: De Chisteras y Roedores.

Gustavo Rico:

Gabinete de Curiosidades por Gustavo Rico

Alejandra Vacuii:

El Gabinete de Curiosidades por Alejandra Vacuii

Como pueden ver son diseños más que notables y que algún día incluso procuro recuperar, con permiso de tan eminentes personajes.

Mucho ha cambiado la vida de este roedor desde que escribió por última vez. Ahora es un músico entregado cuando antes no pasaba de simple aficionado a los sonidos graves, vive en una nueva madriguera y tiene el pelo mucho más largo, por poner varios ejemplos destacables. Y bueno, ya siente cierta estabilidad como para volver a las andadas, con más intensidad y regularidad si cabe.

Qué demonios; éste es el año de la Rata y no volver sería un auténtico sacrilegio. ¡Ñac!

Archipiélago

23 de Noviembre de 2007

En esta gran estación casi todo va a una velocidad de vértigo. Es necesario elegir bien a qué trenes apearse, de cuáles bajar y qué tantos deben pasar de largo; cuál es su destino, sus servicios o incluso cómo debe desenvolverse uno con los demás pasajeros.

Yo estoy muy cansado, alterado por el bullicio e intoxicado por el espeso humo de todos ellos. Y por eso es necesario que mañana parta hacia el lugar que pueden contemplar a continuación. Me acordaré de muchos de los que lean esto, mientras trepo entre los riscos y arrojo rocas por los acantilados.

Lanzarote

No sé cuándo escribiré de nuevo ni de qué manera se me contactará o si irrumpiré de improviso en sus diarios, sus antros favoritos o en sus propias casas. Al fin y al cabo soy el Sr. Rata y, como buen roedor, como lo que quiero, voy a donde quiero y con quien quiero.

Afectísimmente suyo,

El Barón.

Charley Bowers en la Filmoteca

22 de Setiembre de 2007

He de reconocer que no tenía la menor idea acerca de este personaje cuando lo vi anunciado en el programa de la Filmoteca Española. Las referencias no eran nada malas: animación en plenos años 20, obras aclamadas por André Bretón y demás lumbreras surrealista de la época… Y allí acabamos la srta. Chen y yo, en un palco casi vacío de este entrañable cine Doré.

Charley Bowers

Tras una pesada introducción en francés en la que, en lugar de proporcionarnos información de interés sobre la vida y obra del autor, nos avasallaron con datos acerca de dónde y cómo se encontraron las obras a proyectar esa misma tarde, comenzó El rey del Charlestón (Fatal footsteps), una frenética y disparatada fábula, mezcla de animación e imagen real, sobre concursos de baile y un granjero estúpido obsesionado por aprender charlestón; la familia del mismo, entre la que se encuentra un importante miembro de la tronchante Liga por la abolición del baile; zapatos-máquina de bailar de invención propia (los artilugios caseros imposibles son una constante en la obra de Bowers, junto a los huevos de diferentes aves)…

Charley Bowers 3El resto de las películas, de unos 20-30 minutos cada una, siguen esa tónica de humor estrafalario en situaciones deliciosamente descabelladas, todo ello haciendo uso de unos efectos visuales absolutamente impresionantes y aderezado por música de piano en vivo. Y todas ellas pertenecientes a la segunda mitad de los años 20, dado que a pesar de que su carrera en la animación comenzase alrededor de 1915, Bowers frecuentaba más los cafés que el estudio y fue incialmente expulsado de la industria que décadas después se rendiría a su talento. Tampoco el público del momento respondió demasiado bien a sus descabelladas propuestas, salvo el ya mencionado grupúsculo de intelectuales europeos.

Ante tamaño despliegue de talento anacrónico a uno siempre le embarga la falsa nostalgia (falsa porque podrán imaginar que sólo he visitado ese pasado en sueños) y se pregúnta cuándo diablos acabó el decoro, el buen vestir y la estética en lo cotidiano. Pero bueno, el aquí vuestro leal amigo ha localizado un suculento DVD en edición americana que pretende adquirir ahora mismo. Así que aquí os dejo, panda de rufianes tiralevitas. ¡Hasta la próxima entrada de este abominable panfleto!

Recursos:

  • Retrospectiva
  • Animación de Bowers, esta vez ya sonora, pero con las mismas constantes de su carrera:

Día I del Año I de la Era C.

23 de Agosto de 2007

Todo aquello que antes, hasta el mismo día anterior, me repugnaba por ser ordinario, vulgar y plebeyo, lo que el refinado gentleman que había en mí se había pasado una vida entera evitando arrogante, era justo lo que atraía mágicamente mi nuevo instinto, como si por primera vez notara una afinidad con mi propia persona en lo animal, en lo impulsivo, en lo vulgar.

N. Moore & Morti

Aquí, en aquella escoria de la ciudad, entre soldados, sirvientas, granujas, vagabundos, me sentía tan a gusto…

Tres Rufianes

De una manera que en absoluto podía comprender absorbía ávidamente lo cáustico de aquel ambiente(…)

Stefan Zweig, Noche Fantástica .

Fotos y videos por cortesía de Hiddencage y el Frater Chaovsky.

El Vengador

27 de Julio de 2007

Casi tres años hacen ya desde que El Vengador (también conocido como El Journalero Enmascarado) guardó la capa, envainó a Argucia y dejó pastar libre a Ignominiosa. Tres años sin que un verdadero Justiciero de estoque y lengua afilados y precisos diese su merecido a esa turba de patéticos bloggers que desde entonces actualizan impunemente, con sus simples y bochornosos alegatos, con inquietudes del todo a 100.

¡Porque es ruindad hacer esperar de ese modo! ¡Ah de la gente! ¡Ah de la casa! ¡Ah de todos los diablos! ¡El Journalero ha llegado!

El Vengador

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Primeros pasos: El Gabinete de Curiosidades

10 de Julio de 2007

Maldita sea, ya era hora de hacer algo con el Gabinete.

Finalmente puse algo de orden entre tubos de extrañas sustancias, aparatosos inventos de dudosa utilidad y huesos de ignota procedencia. Con ayuda del pintor maldito Gustavo Rico, parece que la cosa va tomando forma.

Gabinete de Curiosidades (Beta)

RSS, XML, PHP, CSS, XHTML… ¡AGH! Y la que nos espera. En este caso se analizan los RSS generados por los 3 blogs actualmente hospedados en el Gabinete y se muestran automáticamente las cinco últimas entradas.

Ya sé, no es muy espectacular ¡Pero no es más que el comienzo!

Me vuelvo a mi laboratorio, amigos, hay algo que burbujea de manera estrepitosa…

Zombies modernos

7 de Julio de 2007

No, amigos, no se trata de una entrada poniendo verde a gafapastas y entendidos perilleros que todos tenemos en mente. Esto es un pequeño repaso a ese imprescindible subgénero de cadáveres que vuelven a la vida con bastantes malas pulgas (como todo el mundo sabe esto deviene del zombie romeresco; anteriormente imperaba el reanimado con vudú, igualmente interesante). El visionado de la nefasta 28 semanas después hizo que mentalmente repasase el puñado de peliculillas que me he tragado desde el nuevo milenio:

  1. Undead (2000)
  2. Dead Creatures (2001)
  3. Resident Evil (2002)
  4. 28 Days Later… (2002)
  5. Beyond Reanimator (2003)
  6. Dawn of the Dead (2004)
  7. Shaun of the Dead (2004)
  8. Land of the dead (2005)
  9. 28 Weeks Later (2007)

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