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Protoplasma

Esta entrada la dedicaré a impartir una clase práctica que interesará a muchos y horrorizará a otros tantos. Amigos y amigas, hoy definiré el tan aplicado apelativo Proto.

Primero unas consideraciones iniciales acerca de la etimología y el significado simple del término en cuestión. Proto viene de Proto-Goth, un término compuesto que viene a representar a un colectivo muy concreto y en constante expansión de la escena siniestra. Así como un prototipo es un Ejemplar original o primer molde en que se fabrica una figura u otra cosa. (Actual diccionario de la Lengua Española de la RAE), el proto es una fase anterior a lo que podríamos considerar un gótico o siniestro medianamente asentado, al menos en cuestión cultural-estética. La diferencia es que así como el prototipo anteriormente definido suele desarrollarse hasta una idea más concreta a partir de ese molde, el proto, en la mayoría de los casos, no abandona su condición primigenia. De hecho, es más frecuente que el proto abandone la escena en la que aspiraba asentarse que que logre llegar un peldaño más allá en esta imaginaria escala sobre la que trabajamos. Un término anglosajón que se ajusta a Proto es “Neo-Goth”.


El proto se caracteriza por no tener desarrollada una cualidad inherente a los seres humanos más válidos y respetables: el criterio. Mientras que cualquier poseedor de este don es capaz de discernir lo que le es más atractivo de lo que definitivamente le repugna y así escoger de entre un abanico más o menos amplio de opciones (en este caso culturales y más concretamente musicales y estéticas), el proto asimila todo lo que procede de sus puntos de referencia más cercanos. Estos expendedores de tendencias son:

  • Amigos y/o conocidos cercanos con mayores conocimientos que ellos y que representan un modelo a seguir. Estos personajes suelen poseer un carisma algo mayor que el del proto receptor, pero también suelen ostentar la categoría de proto, puesto que alguien fuera de este colectivo normalmente es reticente a iluminarlo.
  • Locales: La curiosa tendencia de ciertos djs a pinchar continuamente lo mismo hace florecer la creencia de los protos de que eso es lo que deben escuchar. Es lo mismo si los sonidos de los distintos djs son tremendamente dispares, el hecho de que se escuchen esos temas es suficiente. Los protos suelen alardear de este precario conocimiento ante sus allegados e instan a los djs a que repitan los mismos sets una y otra vez para no salir de su cómoda posición de conocedores de los sonidos del local en cuestión, lo que les reporta cierto estatus entre su especie. También es válido para festivales (cercanos, eso sí, los protos no son muy dados a desplazamientos puesto que su pasión y gusto por el ambiente que frecuentan suele estar bastante diluido).
  • MTV, Radiofórmulas, Internet, Revistas… Este grupo de medios de comunicación inculca decenas de nociones erróneas a los protos. Extremadamente influenciables, son víctimas propicias para numerosas campañas de marketing orquestadas por las gigantescas discográficas, productoras o editoriales, habitualmente extranjeras. Ejemplos válidos son: HIM, Anne Rice o El Cuervo (de Alex Proyas, no confundir con la adaptación gótica de Roger Corman, con Peter Lorre y Vincent Price). Al ser un grupo numeroso, los empresarios, djs y otros beneficiarios de la noche siniestra, se amoldan a sus preferencias mainstream. Este fenómeno propicia el rechazo inmediato de otras clases más asentadas y, como ya explicamos, con criterio, que suele abandonar estos locales como señal de protesta. Es un fenómeno parecido a cierto tipo de invasión de especies foráneas, que consiguen fagocitar la fauna o flora de según qué parajes autóctonos.

Un hecho distintivo del proto común es su atuendo. La búsqueda desesperada de aceptación les conduce, en una primera etapa, a envolverse en cualquier atuendo negro que pueden conseguir. Un ejemplo representativo es el de J***s, un proto que, empujado por imperativos familiares, llegaba a desvestirse y canjear sus prendas por otras de color oscuro que transportaba en la mochila, en mitad de una conocida plaza cercana a los locales siniestros más famosos de Madrid. La camiseta negra era de Bart Simspon, pero la llevaba al revés.
En el ejemplo se habla de un caso extremo, hemos de reconocer que los protos acaban contando con atuendo suficiente para tener listo los fines de semana, (conocido como uniforme, puesto que con la experiencia comprobarán que muchos de ellos ostentan un aspecto extremadamente similar, especialmete en el caso femenino), momento en el que despliegan su potencial oscuro, que entre semana suele quedar postergado en alrededor de un 70% de estos especímenes. Otra cosa es la impresión estética que ofrecen.

La tribu siniestra es una de las manifestaciones culturales o contraculturales que más importancia da a la estética y a la imaginería visual. Los protos más osados interpretan esto a su manera, aderezando sus facciones con un maquillaje de discutible aplicación y unas prendas habitualmente excéntricas y extrañamente combinadas. Una de las tendencias más afectadas por este hecho es la corriente conocida como “blacker”, quizá porque sus modelos originales son indudablemente más agresivos e histriónicos. Muchos expertos aseguran que éste es el factor que peor renombre otorga a la comunidad siniesto-gótica a ojos de estupefactos profanos en la materia, que terminan por invertir la original intención del proto de inspirar algo infernal-tétrico-macabro-doloroso… Apuesto a que muchos de ustedes no han podido contener tímidas sacudidas de hilaridad al contemplar un sujeto de esa guisa.
Los protos más al tanto de las tendencias actuales cuentan con numerosos puntos de venta y rincones propios en tiendas de moda que satisfacen sus peticiones, normalmente, como se detalló líneas más arriba, influenciados por la maquinaria empresarial, que guía e impone su critario soterradamente. Este hecho desencadena otra reacción de rechazo: la explotación abusiva de un icono en un principio atractivo lleva a su original propietario y/o admirador a desistir a su pesar de seguir consumiento esa manifestación artística. En términos gastronómicos esto sería considerado un empacho que desencadena un vómito. Ejemplos de iconos sobreexplotados: Pesadilla antes de Navidad, Emily Strange, calentadores a rayas (en el ámbito femenino) o The Cure, aunque estos últimos salen beneficiados de este funesto proceso.
La obsesión por las modas lleva a muchos de ellos a despreciar modelos primigenios para el movimiento siniestro, de calidad reconocida por especialistas de su género de todas las épocas. Es el caso del proto X que, en presencia de una conversación entre dos dignas exponentes del movimiento acerca de cine expresionista alemán exclamó horrorizado algo como “¿Cómo os puede gustar eso tan cutre?”. El caso del proto J**e también es representativo: cuando alguien le expresó su aprobación y cierta envidia sana por vivir junto a un bellísimo anticuario, el proto en cuestión declaró: “Bah, ¡ahí sólo tienen cosas viejas!”.

Terminamos por hoy. ¡Espero verles en la próxima clase didáctica del Profesor Mortimer Rata!

Sin Comentarios en “Protoplasma”

  1. WladislawDraculesti dice:

    Si señor, tema digno de una tesis doctoral, estoy de acuerdo con el desarrollo del Proto/Neo Goth. El cual, es también aplicable al Proto Punk, individuos con los que he topado en numerosas ocasiones y con una mutación radical llamada Piesnegros.

    Los primeros (Proto punk) son aquellos individuos que confundieron el termino punk, al que dieron un significado erróneo, punk = a quejarse por todo, cuestión esta que les pilla los dedos, ya que idolatran a gente y hacen rica a gente que como ellos mismos enarbolan la bandera de ser anti-baderas, anti-autoridad, anti-comercialidad, etc. Compran su estética en las tiendas y luego por la noche revientan sus escaparates, contradicorio ¿verdad?.

    Los segundos (Piesnegros) tienen reminiscencias y conocimientos del verdadero movimiento punk, pero se regocijan en su propia decadencia dándole también un significado propio al término, punk = ser un guarro, nadie sabe si es realmente una forma de protesta o simplemente falta de higiene.

    Los primeros al llegar a casa se ponen en su mp3 o su discman el último disco de reincidentes y se comen una hamburguesa previamente encargada por teléfono.

    Los segundos son unos anti-sistema (o simplemente vagos) con lo que su casa puede ser el banco de un parque, un colchón debajo de un puente o una cada ockupa. Cuando llegan a su “hogar” suelen cenar un bocadillo y una litrona, artículos previamente comprados en una tienda 24 horas, mientras escucha en su viejo radiocasette a pilas aquella cinta de GBH que le grabó un colega antes de tirar su vida por la borda.

    La cuestión es que no hay términos medios esté en el colectivo que se esté y tanto la gente que dice ser mas tolerante, como la que no lo es , como la que no lo dice, es en el fondo intolerante. No es cuestión de ser el mas “viejo” ni el que más sabe dentro de un colectivo, porque a todo hay quien gana en el universo, es cuestion de que los individuos uno contra uno realizan una lucha por saber qué ego es mas grande y prevalecerá, tema que se recrudece para ser socialmente aceptado dentro de un colectivo o masa.

    Sinceramente creo que cada individuo dentro de un colectivo debería ir a su libre albedrío, sin importarle si es aceptado o no, pues para la gente de fuera de dicho colectivo no distingue entre punkis, postmodernos, siniestros, góticos, darketos, blackers, etc, y tampoco tiene intención de hacerlo, pues tienen otras cosas en las que pensar.

    Mis felicitaciones Prof. Mortimer por tu análisis y siento la extensión de mi comentario.

  2. Mortimer Rata dice:

    El eterno dilema del proto! Todos los conocen, aunque sea con diferentes nombres. Los únicos que no saben que son protos son ellos mismos, jeje.
    Ahí va el enlace original, para que veas el pedazo discusión que se montó al respecto. ¿200 comentarios? Algo así:
    Protoplasma Original

  3. WladislawDraculesti dice:

    Pues si que fue concurrido el tema, es la primera vez que veo en LJ dos páginas de respuestas!!! La verdad que ni doy la razón del todo ni la quito, es el pan nuestro de cada día y cuando nosotros tengamos una edad estoy seguro de que los que vengan después defendiendo la movida siniestra seguirán sin darle la puntilla al asunto. Porque esta cuestino nace casi a la par del movimiento con la inclusion o exclusión del rollete new romantics dentro de la cultura siniestra.

    Por cierto te he agregado a mi lista de amigos de Live journal, porque tus entradas me parecen interesantes de leer, espero que no te moleste.

    Saludos!

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