Comunicado: el Barón abandona La CripTa (el buen Dios me perdone)
12 de Agosto de 2006Esta noche voy a romper una de las reglas primordiales en las que se fundamentó la creación de este diario: dejar de lado lo personal. Esta noche necesito explayarme y compartir. Esta noche, amigos y amigas, dejo La CripTa. No os alarméis o intereséis demasiado en detalles escabrosos: ha sido por decisión propia y con la convicción de que mi relación con los aún integrantes de tan pintoresco y magnánimo colectivo respetarán mi decisión. En cualquier caso, en otro momento deseo contar lo aquí ocurrido y vivido, una experiencia inolvidable que me sigue llenando de orgullo y auténtica nostalgia.
Quiero destacar aquí que ninguno de mis hasta ahora compañeros ha tenido que ver directamente con mi marcha. Muy al contrario, quiero dar a conocer mi profundo respeto y agradecimiento hacia los seis dado a que realmente creo que son el mejor equipo jamás gestado para dirigir algo de esta envergadura. Todos coherentes con sus convicciones y en absoluto dedicados a esto por dinero o cualquier otro interés material.
Me voy, queridos lectores, porque todo esto acarrea mucho trabajo. Porque no quiero que mi pasión por una escena y una serie de bandas se torne en rutina (ahora incluso siento que otros sonidos me motivan más), porque, voy a ser sincero, las cosas en mí han cambiado. Necesito nuevas ambiciones y esto requiere demasiado tiempo y dedicación. Además, están los obligados conflictos con personas con las que en otra situación no habría discutido, el hecho de tener que dar la cara en momentos demasiado desagradables, conocer nuevas caras a las que quizá no me apetezca saludar ni ver por muy sociable que pueda ser, y -extremadamente importante- porque pretendo retomar mi querido bajo Rickenbaker y crear algo duradero desempolvando Club Autómata. No me gusta dejar las cosas a medias y siempre tuve clavada esa espina que no pudo ser sacada por pura y dura falta de tiempo.
Es un momento difícil y de enormes cambios y siento en lo más profundo que se ha cumplido un ciclo maravilloso que no se repetirá por mucho que trate de exprimir. Estoy enormemente orgulloso de mi labor y eternamente agradecido a todo esto por haber conocido a gente extremadamente válida con la que sé que contaré en mis nocturnas correrías por el camposanto. Madrid, Murcia, Salamanca, Barcelona, Asturias, Valladolid, Galicia, Bratislava, París, Marsella, Londres… Lo que ha supuesto para mí a nivel social y personal jamás podré valorarlo del todo, así que no puedo evitar cierto sentimentalismo barato propio de mortales a la hora de recoger mi chistera, bastón y levita y llevármelos a otro lado.
Eternamente vuestro,
El Miserable Barón Mortimerius Ratkin (Mortimer Rata para los amigos).
