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Archipiélago

En esta gran estación casi todo va a una velocidad de vértigo. Es necesario elegir bien a qué trenes apearse, de cuáles bajar y qué tantos deben pasar de largo; cuál es su destino, sus servicios o incluso cómo debe desenvolverse uno con los demás pasajeros.

Yo estoy muy cansado, alterado por el bullicio e intoxicado por el espeso humo de todos ellos. Y por eso es necesario que mañana parta hacia el lugar que pueden contemplar a continuación. Me acordaré de muchos de los que lean esto, mientras trepo entre los riscos y arrojo rocas por los acantilados.

Lanzarote

No sé cuándo escribiré de nuevo ni de qué manera se me contactará o si irrumpiré de improviso en sus diarios, sus antros favoritos o en sus propias casas. Al fin y al cabo soy el Sr. Rata y, como buen roedor, como lo que quiero, voy a donde quiero y con quien quiero.

Afectísimmente suyo,

El Barón.

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