Cabecera

Las ratas vuelven al barco

El reloj de la catedral, con majestuosidad infinita, dejó caer doce distantes campanadas en la transparencia de la noche, y por la abierta ventana entró, envuelto en blanca lumbre, el leve fantasma del pasado.

Con estas estupendas palabras empezaba Emilia Pardo Bazán una fascinante narración gótica sobre frailes y posesiones en plena Galicia (Belcebú es su nombre), de ésas que a mí tanto me gusta saborear. Sin ser un tomazo con título a lo Tristoth o los pesares del vivir de los que me tragaba gustoso (aunque con algo de esfuerzo) en mi sombría adolescencia, sí me retrotransportó a quella época de descubrimientos retro-macabros.

Y por eso mismo, además de la cercanía de la lectura, lo he escogido para reanudar mis actividades: por las propias reminiscencias al pasado y por lo pintoresco, fantástico y anacrónico del panorama que recrea, muy en consonancia con lo que pretendo que sea este maltrecho diario, que ya ha viajado más que la piedra Rosetta o el ataúd de Drácula y el cual abandono y retomo sin cesar.

Los créditos, como muchas otras cosas, están por retocar y perfeccionar, así que aprovecho aquí para agradecer a Emily Bouquet la fabulosa cabecera que pende sobre vuestros ojos cuando estéis leyendo esto.

También a otros dos infatigables artistas de evidente talento, que hicieron diseños varios para este diario. No se sorprendan si sus cabeceras llevan de título El Gabinete de Curiosidades. Era una parte más del cambio, pero finalmente he decidido conservar el nombre anterior: De Chisteras y Roedores.

Gustavo Rico:

Gabinete de Curiosidades por Gustavo Rico

Alejandra Vacuii:

El Gabinete de Curiosidades por Alejandra Vacuii

Como pueden ver son diseños más que notables y que algún día incluso procuro recuperar, con permiso de tan eminentes personajes.

Mucho ha cambiado la vida de este roedor desde que escribió por última vez. Ahora es un músico entregado cuando antes no pasaba de simple aficionado a los sonidos graves, vive en una nueva madriguera y tiene el pelo mucho más largo, por poner varios ejemplos destacables. Y bueno, ya siente cierta estabilidad como para volver a las andadas, con más intensidad y regularidad si cabe.

Qué demonios; éste es el año de la Rata y no volver sería un auténtico sacrilegio. ¡Ñac!

5 Comentarios en “Las ratas vuelven al barco”

  1. saveasraw dice:

    bieeeeeeeeen!

  2. esmiz dice:

    Celebro tu vuelta a las pantallas! El nuevo diseño de Blog tiene realmente muy buena pinta.

  3. Vacuii dice:

    Sin lugar a dudas veo que te las has arreglado muy bien tú solito. El nuevo diseño es sin duda el perfecto para la idea que tenías. Felicidades a tí y a Emily Bouquet. ¡Y gracias por acordarse de mi pequeña aportación!

    ¡Nos leemos!

  4. keitaro0 dice:

    Bueno, por lo menos se que de vez en cuando habra algo interesante para leer por la red. Alegrome por su retorno al mundo virtual, mi decadente roedor.

  5. Mortimer Rata dice:

    Gracias, gracias, amigos.

    Procuraré no defraudaros y volver a la blogosfera con todas las de la ley.

Responde.