Cabecera

Guerra Mundial Z: Una historia oral de la Guerra Zombi

Tras mi “sangrienta” adolescencia, cuando las vísceras y los torrentes de hemoglobina estaban a la orden del día, he sido partidario de una fantasía más sofisticada, de un escalofrío sutil y de regusto añejo que se pueda disfrutar como un buen vino, Vincent Price por encima de Bruce Campbell, ya saben. Estas líneas de Emilio Carrere pueden definirlo perfectamente:

Era más de media noche, y aguzaba los sentidos, deseando adivinar algo de lo que ocurría o hubiese acaecido en el interior. Un poeta debe creer en lo increíble, y así no me hubiera sorprendido oír el ruido de cadenas y ser espectador de la auténtica danza macabra. Realmente yo deseaba el milagro o el cuento de brujas, con toda la buena fe de mi fantasía.

No obstante, y como cualquiera que revise este diario puede atestiguar, el zombi, un arquetipo moderno, violento y netamente gore muy apartado de lo que acaban de leer, siempre ha sido mi debilidad. Bien por sus innegable carga metafórica (esa masa hambrienta despojada de humanidad a las puertas del centro comercial) o por sus posibilidades argumentísticas: grupos de resistencia obligados a colaborar bajo una presión insoportable, donde el verdadero rol de cada uno aflora, para bien o para mal, como en una manada de lobos o cualquier otro colectivo jerarquizado de manera primaria. El líder natural, el consejero sensato, el esforzado soldado raso… todos ellos necesarios, pero también las células corruptas o individuos retorcidos cuya demencia, estupidez o su anteposición del provecho particular al común pueden llevar a toda la comunidad a la ruina.

En el libro que aquí nos atañe los planteamientos de George A. Romero o de la fuente real de la hecatombe zombi moderna, el Soy Leyenda del nunca bien ponderado Richard Matheson, son analizados concienzuda y minuciosamente a través de todo el globo terráqueo. La Tercera Guerra Mundial se libra contra un enemigo que no duerme ni necesita suministros, no teme a nada y engrosa sus filas con cada víctima infectada. La reacción de las diferentes naciones es analizada desde el primer brote en China, y de una manera bastante creíble tal y como está el patio.

Tras unos doce años de encarnizada lucha por la supervivencia y con la raza humana reducida a apenas un 5% de su volumen con respecto a la era actual, un periodista recorre cada rincón del planeta recogiendo testimonios de protagonistas de aquella monstruosa contienda. Las entrevistas son presentadas de manera cronológica, a saber: La propagación de la plaga valiéndose de la silenciación de gobiernos ineptos más interesados en su permanencia en el poder que en mitigar una devastación a la que probablemente ni ellos mismos diesen crédito. Es especialmente interesante ver las primeras reacciones de la prensa, dejando caer gotas de información como si fuese una curiosidad con la que alimentar el sensacionalismo (la “rabia africana”, como era conocida en un primer momento) y las medidas de algunos Estados especialmente preparados para situaciones de asedio y dispuestos a creer en una verdadera amenaza biológica. Un ejemplo: medio mundo asistió perplejo a la “cuarentena voluntaria” del Estado de Israel cuando los brotes aún no habían alcanzado seriamente a muchos países a pesar del importante éxodo de portadores chinos en busca de una cura en Occidente y de transplantes de órganos infectados por parte de militares sin escrúpulos. Curioso, ¿no? Hasta aquí nada se aleja de una realidad que todos conocemos y esto sin duda una de las grandes bazas del libro.

La posterior extensión, consolidación y finalmente mengua de la plaga es aún más impresionante. Supongo que podrán imaginar la angustiosa huída en masa de las ciudades a través de las atestadas carreteras de EE.UU, con el ingente ejército de muertos pisando los talones o cómo millones de personas se echan a la mar con una desesperación tal que ni siquiera les permite evaluar sus provisiones y capacidad real de sobrevivir, por no hablar de los posibles infectados a bordo; las olas de suicidios, proliferación de sectas, nuevas enfermedades psicológicas… Las medidas para atajar y controlar el mal también varían dependiendo de la situación socio-económica de la zona, desde los brutales diezmos rusos para sofocar la rebelión entre las tropas hasta la recuperación de medidas propias del apartheid en Sudáfrica, esta vez muy efectivas.

Así quedarán nuestras callesNo se alarmen, que no todo es devastación y psicosis. Algunos factores estaban de parte de la raza humana y dejan un resquicio a la esperanza. Los largos inviernos prolongados por la contaminación atmosférica congelan a las criaturas y dan un tiempo precioso a los refugiados para saquear centros comerciales o gasolineras y poder resistir el resto del año, y los perros adiestrados son capaces de olfatear la presencia del enemigo a kilómetros…

Tres días me ha durado el voluminoso libro, prestado por la siempre cabal y precisa Ingram. Háganme caso y léanlo. Las conversaciones de madrugada, preguntas sin fin y conjeturas acerca de lo que haría cada uno de nosotros en una situación similar estarán a la orden del día. Y todo esto a pesar de algunas incongruencias o capítulos un tanto pesados y reiterativos, con demasiada terminología militar.

Como colofón aquí les dejo lo que sería una de las páginas de mayor éxito en caso de una hecatombe como la aquí expuesta. Inviertan en ella si es que sale a bolsa y se harán millonarios de la noche a la mañana. Otra cosa es que poco después el dinero deje de tener valor…

I found a date through zombie harmony - one of the best free dating sites for zombies

11 Comentarios en “Guerra Mundial Z: Una historia oral de la Guerra Zombi”

  1. Circuitos dice:

    Por fin has dejado esos bodrios artificiosos que leías y te has pasado a la literatura de verdad. Felicidades.

    Y ahora es el momento de que adquieras la Zombie Survival Guide, del mismo autor. Es algo así como que se leen en pareja.

  2. Mortimer Rata dice:

    Claro que sí, hombre; me he hecho adicto a la prosa exquisita de los best seller catastrofistas.

  3. Circuitos dice:

    Mírale cómo se hace el digno.

  4. Ingram dice:

    Que no te líe, que se enganchó y se lo estaba pasando como un marrano en un charco. Hasta volvía antes a casa para calzarse un par de capítulos más antes de dormir.

    Hale, Barón, páselo al siguiente candidato o devuélvamelo, que la Biblioteca Constante pierde fondos constantamente por culpa de los Lectores Constantes y Morosos.

    Shalom!

  5. Mortimer Rata dice:

    Bueno.. yo… Verás, ¿recuerdas asesinato en 9 mm. cuando el personaje de Joaquín Phoenix finge estar leyendo porno del duro pero en realidad lee “A Sangre Fría” de Capote, con las tapas convenientemente forradas? Bueno, pues yo en realidad estaba devorando la poesía de Petrarca.

  6. TheXIIIHour dice:

    Mmm tiene muy buena pinta, aunque últimamente estoy espantado con los zombies modernos, lo último un poco decente y bastante sorprendente de zombies que he visto es el Diario de los Muertos de Romero en versión original, que creo que hasta un par de semanas no se estrena aquí.

    Pasaré por la biblioteca mañana sin falta a ver si lo tienen para pasar las noches de lo que queda de verano.

  7. Mortimer Rata dice:

    Jaja, yo me tragué Diary of the Dead hace poco también, pero no me gustó casi nada. Este Romero creo que empieza a chochear. Land of the dead ya me pareció regulera…. Ahora creo que van a por la segunda.

    Yo recomiendo fervientemente Fido:

    http://www.dimensionfriki.com/fido/

  8. Circuitos dice:

    Diary of the Dead funciona en el contexto festivalero, donde toda la sala celebra cada desmembramiento con aplausos. Un poco en plan El Diablo Metió La Mano. Fuera de eso, es un pastiche sin cerebro.

    ¿Espera, he dicho “sin cerebro”?

    A lo mejor John Romero estaba utilizando meta-lenguaje para decirnos algo. En su siguiente peli aparecerá bailando en calzoncillos durante dos horas y las masas de fans babeantes dirán que es cojonuda (transformación completa).

  9. pedrotoro dice:

    Saludos, Mortimer.

    El “Zombie Survival Guide” del hijo de Mel Brooks esta realmente bien, en esa línea que pasea entre la seriedad y la parodia que tan bien reflejaban obrar como “Starship Troopers” (salvando todas las distancias, es lo primero que me vino a la mente)

    Respecto a Romero, él siempre ha reconocido que la inspiración de “La noche de los muertos viventes” fue mezclar los zombies de la tradición vudú con el ’survival horror’ de Matheson. En mi opinión, Romero es un director que ha destacado siempre más por el fondo que por la forma, así sucede en casos como el remake de Zack Snyder de “Zombie” que, con una puesta en escena mucho más dinámica, resulta a mis luces una peli mejor.

    Recomendable es también “Apocalipsis Z”, trepidante adaptación al papel del blog Mundocadaver en la que se narra en primera persona, y de manera realista y nada chusca, la llegada de una “infección zombie” a España, a Vigo más concretamente.

  10. Mortimer Rata dice:

    Saludos, Don Pedro.

    Ya me han recomendado eso mismo, pero creo que con este buen tochaco sobre zombies tengo para una buena temporada, jaja.

    El remake está muy bien, pero la crudeza gore amateur de la original, con Savini a pleno rendimiento, me parece requetedestacable. No obstante me quedo con Day of the dead.

    Danke!

  11. TheXIIIHour dice:

    La segunda del Diary Of The Dead es algo extraña, por lo que he leído por ahí, parece que empieza donde acaba la de Dawn Of The Dead (aunque dicen que realmente son los supervivientes que quedan en la mansión del diario…), con los supervivientes que toman un yate y llegan a una isla donde resulta que los lugareños son zombies. Acabo de terminar de ver Fido (agg ha tardado en bajar…), jajaja es super curiosa y está muy bien!!!

    2010 fecha prevista de la película sobre el libro….

    PD: me quedo también con Day Of The Dead, aunque sin duda nunca llegará ninguna película de Romero a la altura de Deadhunters, Sevillian Zombies!!! jajaja (si, no lo digo en serio xD)

Responde.