Diamanda Galas en el Teatro Alfil
Ahí estaba yo hace escasas horas, en primera fila, con una perspectiva inmejorable para deleitarme con hasta la última mueca de esta gran mujer, que hasta para sonreír y dar las gracias parece obsequiar con otro rictus mortuorio. Y, por supuesto, para que sus imposibles registros vocales me recorriesen la columna cual descarga eléctrica, bien aderezados con pianos de graves solemnemente aporreados y agudos de estudiado desafine.
¿Qué decir de ella? Les hablaría del terrorífico Vena Cava, de las Letanías de Satán ejecutadas en mitad de una iglesia, de sus extraños gospels y las versiones “deformadas” de clásicos desde luego no tan retorcidos, o de sus obsesiones como su reiterativa interpretación del SIDA como nueva plaga divina o la poesía simbolista francesa de finales del XIX… pero en realidad lo que quiero es dejar constancia de que estuve ahí y que en apenas un mes de diferencia también veré a Psychic TV y a los Residents. Todo un triunvirato de libro para los que, como un servidor, disfrutan como enanos de estos compositores malsanos, chirriantes, hiperbólicos y hasta absurdos, pero con un trasfondo sincero, con talento y verdadera razón de ser.
Y yo soy feliz, aunque casi en la ruina.


20 de Octubre de 2008 a las 7:47 pm
En primera fila?¿?¿?¿? Pero si no te vi!!
20 de Octubre de 2008 a las 9:54 pm
“Compositores malsanos, chirriantes, hiperbólicos y hasta absurdos, pero con un trasfondo sincero, con talento y verdadera razón de ser.”
¡Me quedo con esta frase!
El concierto estuvo genial. Su voz es insuperable y su elegancia fue exquisita. Me hizo vibrar a cada instante.
No sabía que venían a tocar los Residents, aunque como bien dice, me se de otro que acabara en la ruína a este paso.
Saludos.