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Archivo de ‘Reivindicaciones’ Category

Pasatiempo: Encuentra los 5 errores

19 de Noviembre de 2008

Jueves Negro en Madrid

7 de Setiembre de 2008

And this sick sick city is never gonna make me insane.

Blues for a gun, The Jesus & Mary Chain

Hay días en que mi propia morada se me antoja un tanto puñetera. Siento como si ejerciese una fuerza succionadora que anula mi voluntad y creatividad, a pesar de contar con los suficientes medios dentro de ella como para que esto no ocurra. Es un impulso primario de salir a las calles y deambular. Este pasado jueves fue una de esas ocasiones y aquí va esta entrada, con el fin de que la noctámbula y solitaria expedición perdure en en recuerdo.

Jueves Negro en Madrid

Esta escapada, naturalmente, tenía también como objetivo cierto deleite a través de cualquier medio; ya sea un poco de música, un buen libro o una peliculilla en condiciones. Había estado leyendo ese mismo día acerca de un ciclo spaguetti-western en la Filmoteca (Cine Doré) y no dudé ni un solo instante en ir como un campeón a tragarme Django, una bestialidad casi surrealista de las que sólo los italianos eran capaces. Prometía.

Paseando rumbo a Atocha a través del parque del Retiro fui escuchando unas tonadillas que esta rata aristocrática consideró adecuadas para esas horas crepusculares; anacronismos envolventes y repletos de misterio de la talla de The Great Grandfather, del incomparable Bo Diddley.

Picked his teeth with a huntin’ knife
He wore the same suit all-a his life
Oh-oh

Es fabuloso cuando con los sentidos aguzados y rastreando el entorno, acompañado de un buen temazo de banda sonora, mi ciudad de residencia, de la que he acabado hastiado, recobra por unos minutos la fascinación que ejercía sobre mí tiempo atrás, cuando aún no había habido tiempo de asociarla a nada. El típico piscis, que diría cierto anuncio de mierda.

Crimen en el Jazz BarTras comprar mi entrada en la desvencijada taquilla del Doré me dirigí a hacer tiempo (aún quedaba alrededor de hora y media para que comenzase la película) al Jazz Bar, donde estaban poniendo un concierto de Ella Fidgerald y el camarero preparaba unos inmensos cócteles llameantes a tres yanquis de mediana edad, obesos, afables y con cierta devoción por las canciones de la citada señora. Wonderful!, gorgeous! exclamaba intermitentemente el entrañable trío. Como podrán ustedes imaginar, era el perfecto escenario para acomodarse en un apartado rincón, pedir una Budweisser, liarse un buen cigarro Amsterdamer y sacar el libro de marras: Los mejores cuentos policiales, una bestial antología del inseparable combo Borges-Bioy Casares.

Tras acabar con un estupendo embrollo tropical llamado Tres hombres muertos (Eden Phillpots), le llegó el turno a Una salita cerca de la calle Edgware, de Graham Greene. Sólo con años y años de insistencia y permanencia en ciertos géneros desarrolla uno la capacidad de discernir automáticamente lo que es realmente sobresaliente, y conoce correcto uso de una serie de resortes inherentes a esa clase de literatura. Este era uno de esos casos: misterio, suspense, terror… llevados al límite en uno de los relatos más acongojantes que había leído en mucho tiempo. Y para colmo cuenta con un protagonista con un día terrible a cuestas y amargado con su entorno, que una noche decide refugiarse en un cine barato a ver una vieja película. ¿Les suena? Afortunadamente yo no me topé con la brutal y demente escena sangrienta del relato, ni con un compañero de butaca tan… inquietante, jeje. Parece mentira que el famoso autor de El Americano Impasible también escribiese esto:

“¿Por qué tiene que sucederme esto a mí? ¿Por qué a mí?”. Volvió a penetrar en el horror de su sueño; la escuálida y oscura calle era uno de los innumerables túneles que comunicaban las tumbas donde los cuerpos imperecederos yacían.

“Fue un sueño”, se dijo, y al apoyarse en la pared vio en el espejo, arriba del teléfono, su propia cara rociada por diminutas gotitas de sangre, como el rocío de un perfumero. Comenzó a gritar.

Una pequeña multitud comenzó a reunirse, y pronto acudió un policía.

Django

La hora llegó y volví al cine dándole vueltas al escabroso relatillo, con el tiempo suficiente para poder escoger una butaca en la fila siete, junto al pasillo. La sucesión de barrabasadas e incongruencias de aires arty a la italiana me entretuvo de lo lindo. Los elementos: forajido de procedencia ignota permanentemente arrastrando un ataúd por las desérticas colinas (Almería, naturalmente), miembros encapuchados de un primerizo Ku Kux Klan, mexicanos revolucionarios más simpáticos pero igualmente unos cabronazos… A destacar el tiroteo final en el cementerio y la impagable canción de los créditos, como si un Tom Jones de segunda y en un lamentable estado de ebriedad cantase las virtudes de este inefable pistolero: Django!!

De vuelta a casa aún me entretuve a hacer alguna instantánea de las calles madrileñas, bastante más animado por el gratificante plan que llegaba a su fin y por que ya se empiezan a notar los primeros mordiscos del frío otoñal en esta maldita ciudad.

Madrid de noche

Y llegados a este punto, queridos lectores, reivindico la soledad y la abstracción y divagación unipersonal en según qué noches y momentos. Yo desde luego lo llevo practicando encantado de un tiempo a aquí, y no precisamente por necesidad al carecer de relaciones sociales, que dista de ser el caso. Así que ya saben; es probable que me encuentren con mis enseres en cualquier tasca de mala muerte o en el café más glamouroso de la capital del Reino. Espero que si deciden acercarse a mí tengan una buena historia que contar.

El bueno de Howard (I): La Moda

1 de Setiembre de 2008

Creo que he desarrollado una capacidad para percibir la ropa que lleva un caballero y la que no. (…) Maldita sea, ¡¡O me visto con el buen gusto de Providence o me quedo en albornoz!! Algunos cortes de solapa, tejidos y modelos son reveladores. Me divierte ver cómo algunos de esos señoritingos y extranjeros se gastan fortunas en diversas clases de ropas costosas que consideran una prueba de sus gustos meritorios, pero que en realidad son su absoluta condenación social y estética… como si se pusieran un cartelito que proclamase con letras chillonas: “Soy un patán ignorante“, “Soy una rata de alcantarilla“, o “Soy un palurdo romo y sin gusto“… Vale más llevar los restos andrajosos y gastados de una ropa de gusto que lucir el traje más nuevo y flamante cuyo corte y estilo revelan los estigmas indelebles de la ordinariez y la decadencia.

Howard Phillips Lovecraft, en las cartas desde Nueva York a su tía Lilliian.

Apuesto a que si este gran hombre se diese una vuelta por un centro comercial actual tendríamos otra buena colección de terror cósmico.

El Vengador

27 de Julio de 2007

Casi tres años hacen ya desde que El Vengador (también conocido como El Journalero Enmascarado) guardó la capa, envainó a Argucia y dejó pastar libre a Ignominiosa. Tres años sin que un verdadero Justiciero de estoque y lengua afilados y precisos diese su merecido a esa turba de patéticos bloggers que desde entonces actualizan impunemente, con sus simples y bochornosos alegatos, con inquietudes del todo a 100.

¡Porque es ruindad hacer esperar de ese modo! ¡Ah de la gente! ¡Ah de la casa! ¡Ah de todos los diablos! ¡El Journalero ha llegado!

El Vengador

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El Tributo a los Nuevos Dioses: Windows y Microsoft

24 de Junio de 2007

Investigando junto a mi querida amoelbarroco acerca de adquirir un portátil, descubro perplejo que el horrible sistema operativo del que me deshice años ha está impuesto. Es una especie de canon obligatorio, un virus instalado de antemano por el que además te pueden cobrar 150 eurazos. He descubierto ciertos lugares libres del yugo de la M, donde podremos pillarlo vacío, pero estos cabrones no dejan de intentar hacerte sentir como un vulgar ratero o un freak ¡por intentar escoger tu preferencia!

Cuando pregunto en tiendas teóricamente cualificadas -de éstas que se las dan de enrolladas, con panfletos inacabables de piezas, ordenadores a medida, etc…- la alucinante respuesta es: es que ya vienen así. Fabuloso, ya vienen así. Ya vienen con un tributo a:

  • Al hombre más poderoso sobre la faz de la tierra;
  • A una empresa que se dedica diariamente a expoliar a base de licencias a administraciones de países enteros sin revelarles un ápice del funcionamiento o código del sistema que gestiona la información de billones de ciudadanos;
  • Que se pasa las leyes antimonopolio por el arco del triunfo;
  • Que permite (no se sabe si por alguna oscura estrategia de marketing en connivencia con empresillas-parásito de antivirus) que virus, spywares y toda clase de basura electrónica se meta por el coladero que es el puñetero Güindous;
  • Que impide a desarrolladores hacer su trabajo poniendo trabas y saltándose estándares de todo tipo (hagan el favor de preguntar a un desarrollador AJAX o CSS acerca del Internet Exploter, a ver qué les cuenta)…

Ordenador Steampunk

Un ordenador anacrónico es elegante. Un Sistema Operativo decididamente NO

Afortunadamente ese Vista no hay quien se lo trague y puede que suponga el ansiado Despertar de la comunidad usuaria. O si no lean, lean. Supongo que la clave está en distribuir bulos a lo “es que Linux es muy difícil” para que el populacho no se plantee el cambio a un sistema absolutamente gratuito, robusto, libre de virus y basura de toda índole, con interfaces gráficas absolutamente orientadas al usuario y a su usabilidad y facilidad de manejo, etc.

¿Por qué migrar a Linux?

Lo negro es bello

25 de Marzo de 2007

Curioseando con la futil intención de poner orden a mis viejos papeles, fotos, postales… me topé con este recorte de no recuerdo qué suplemento cultural o quizá de algún diario universitario de los que proliferaban por la Complutense y Autónoma. Habiéndolo releído años después la conclusión es que sería un crimen dejar que mi caos hogareño se lo trague una vez más y ¡voila!; he aquí la nueva entrada del diario más miserable y a la par elegante de la blogosfera hispana.

El texto es de Pilar Pedraza, indiscutible maestra del género fantástico-gótico dentro de nuestras fronteras. Espero que lo disfruten tanto como yo lo hice y sigo haciendo, totalmente de sintonía con el mensaje transmitido. Lean, lean…

Dead MagicianDice Gómez de la Serna que cuando el diablo actúa como prestidigitador, saca murciélagos de la chistera. Más recientemente, Leopoldo María Panero escribe, en su libro Palabras de un asesino (Libertarias, 1999): “Nada por aquí, nada por allá, como dicen los magos cuando de su sombrero extraen la cabeza agusanada de un muerto.” Portentoso. Cierto que si en lugar de otorgar al fútbol culto de latría, dando cuenta de sus más insignificantes e inanes avatares, los medios de comunicación se dedicaran a seguir los pasos creativos de Panero -pero sin que meta cuchara Sánchez Dragó, por favor- no digo yo que el número de necios fuera a decrecer, pero sí que al menos los aficionados a las cabezas agusanadas y los murciélagos, que somos una minoría respetable, saldríamos del abandono en que yacemos. Mientras se produce el esperado giro hacia una revolución cultural de signo dulcemente tenebroso, he conseguido sin ningún problema que en un documental de la Feria Internacional del Mueble, figure el interiorismo de la película Nosferatu de Murnau (1922) como ejemplo de elegancia, pureza y refinamiento romántico. No me dirán que no es un éxito, además de una prueba de que no todo está perdido. Ahora trato de inducir a una conocida agencia de viajes, a diseñar un Crucero por la Estigia, y estoy haciendo un hueco a los estudiantes de Historia de la Cultura en el Cementerio Municipal, para que puedan realizar sus prácticas. No cejaré hasta conseguir que figure en el nuevo plan de estudios una optativa de Necrología y Funebria. Estas cosas requieren apoyo y compromiso, porque ni el Ministerio ni las Consejerías están dispuestos a reconocer que la muerte es ley de vida y hay que estudiar sus misterios.

Espero con esta entrada sonsacar la sonrisilla cómplice de la abyecta tenbrinken, fiel seguidora y leal colaboradora de este auténtico milagro de las letras estatales, a la que espero tener el placer de felicitar en persona y echar alguna que otra charleta acerca de esa apasionante disciplina que propone: Necrología y Funebria, jeje.
Aquí van unos cuantos enlaces de interés:

¿Qué pasaría si nunca pasase nada?

10 de Marzo de 2007

Los residentes en la triste capital del Imperio hemos venido asistiendo a un bombardeo de publicidad con un único objetivo: justificar la especulación abusiva y camuflar hechos incontestables en perjuicio del contribuyente, como la exorbitante deuda de la ciudad.

Hasta ahí vale. Después de todo es lo mínimo que cabe de esperar de esta clase dirigente. Incluso paso por alto el DVD lavacerebros con el que nos obsequiaron (casa por casa, con el gasto mayúsculo y el despilfarro de materiales que eso supone), con alegres infantes jugueteando por parques que soterran ese monstruo llamado M-30. El problema, el auténtico insulto a mi inteligencia, vino cuando en un nuevo intento de que la ciudadanía aceptase y comprendiese sus impunes tejemanejes, quizá apremiados por el hecho de que la Unión Europea les está pisando los talones, nos endosan unas bellas estampas coloreadas del Madrid de principios de siglo con el lema que ilustra esta entrada insertado encima de manera grotesca.

Cuatro Caminos

¿Cómo es posible que se atrevan siquiera a denostar un entorno dominado por tranvías y coches de caballo, seguramente con un aire impoluto, sin horribles aglomeraciones y donde el peatón podía campar a sus anchas? ¿Es lo que tenemos el modelo a seguir? Obscenas cantidades de vehículos a motor escupiendo basura, muchedumbres amontonándose en cualquier lugar, ni un solo resquicio para circular medianamente cómodo o seguro en una bicicleta, horribles franquiciados yanquis por doquier… Por no hablar del evidente impacto estético, especialmente evidenciado en la instantánea de Cuatro Caminos, mi barrio y particularmente una de las plazas más feas que he visto jamás.

Gran Vía

Arf, necesitaba este peculiar alegato anti-progreso urbano. Ya lo llevaba rumiando desde que vi la nauseabunda publicidad. ¡Váyanse ustedes al infierno! y no nos recuerden lo que han hecho con nuestras ciudades y espacios públicos, que algunos nos ponemos malos.

Protoplasma

14 de Diciembre de 2004

Esta entrada la dedicaré a impartir una clase práctica que interesará a muchos y horrorizará a otros tantos. Amigos y amigas, hoy definiré el tan aplicado apelativo Proto.

Primero unas consideraciones iniciales acerca de la etimología y el significado simple del término en cuestión. Proto viene de Proto-Goth, un término compuesto que viene a representar a un colectivo muy concreto y en constante expansión de la escena siniestra. Así como un prototipo es un Ejemplar original o primer molde en que se fabrica una figura u otra cosa. (Actual diccionario de la Lengua Española de la RAE), el proto es una fase anterior a lo que podríamos considerar un gótico o siniestro medianamente asentado, al menos en cuestión cultural-estética. La diferencia es que así como el prototipo anteriormente definido suele desarrollarse hasta una idea más concreta a partir de ese molde, el proto, en la mayoría de los casos, no abandona su condición primigenia. De hecho, es más frecuente que el proto abandone la escena en la que aspiraba asentarse que que logre llegar un peldaño más allá en esta imaginaria escala sobre la que trabajamos. Un término anglosajón que se ajusta a Proto es “Neo-Goth”.

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Vegetarianos macabros

23 de Abril de 2004

Como ambos, el conde y la condesa, se sentasen solos a la mesa, y como de costumbre ésta tratase de salir de la estancia a la vista de la carne guisada, dando muestras del mayor asco, se le hizo evidente al conde, en toda su crudeza, la verdad de lo que había contemplado la noche anterior. Poseído del mayor furor se levantó de un saltó y gritó con voz terrible: “¡Maldito aborto del infierno, ya sé por qué aborreces el alimento de los hombres, te cebas en las tumbas, mujer diabólica!” Apenas había proferido estas palabras, la condesa, dando alaridos, se abalanzó sobre él con la furia de una hiena y le mordió en el pecho. El conde dio un empujón a la rabiosa mujer y la tiró al suelo, donde entregó su espíritu en medio de las convulsiones más espantosas. El conde enloqueció

Estupenda culmen de un relato de horror, ¿eh? Sin duda el narrador, el fabuloso E.T.A. Hoffman, está de parte del furibundo conde, pero si se lee bien este párrafo podemos llegar a otras conclusiones:

- Que la condesa era vegetariana y en lugar de “cebarse en las tumbas”, como el conde asegura, lo que ocurre es que posee un modesto huerto en los terrenos colindantes a la casa señorial.
- Que el conde sin duda padece de encefalopatía esponjiforme o alguna otra enfermendad químico-mental derivada de su abusivo consumo de carne y confunde lo ya explicado en la primera conclusión, tratando desesperadamente de dar una explicación a la sana decisión de su esposa.
- Que la condesa es víctima sistemática y diaria del rechazo y maltrato psicológico propinado por el conde, un clásico e intransigente devora-cadáveres que no entiende por qué su esposa se niega a engullir animales muertos.
- Que la condesa, harta de malos tratos inducidos por el probado incremento de agresividad que supone la ingesta de carne, se rebela contra su marido en legítima defensa, auque la narración ofrezca una imagen distorsionada de su reacción para añadir dramatismo e intensidad al horripilante relato.
- Que me encuentro al borde de la demencia y veo hortalizas y alegatos reivindicativos hasta en los más inocentes relatos de horror.

P.D.: ¡Clive Barker, Siouxsie Sioux, Mary Shelley, Dario Argento, Skinny Puppy, Captain Sensible (The Damned), Legendary Pink Dots… eran (y son) vegetarianos!.

P.D.: La página del Malvado Cocinero Vegano.